EL AGUAFUERTE
El aguafuerte, técnica indirecta del grabado donde la plancha se recubre con un barniz protector sobre el cual se dibuja con una punta de metal...leer más, asegurándose que dicha punta toca la superficie del metal sin rayar mucho la plancha.
La ventaja de no arañar la plancha es que pueden corregirse fácilmente los errores cubriendo de nuevo las líneas o zonas no deseadas mediante un pincel mojado en barniz. Por el contrario, si se araña el metal, aunque vuelva a tapar la línea con barniz, la pequeña línea hecha por la punta se llenará de tinta durante la estampación y quedará visible el defecto.
Una vez realizado el dibujo sobre el barniz, se sumerge la plancha en una cubeta de ácido mordiente (aconsejo percloruro de hierro, por ser menos toxíco que el nítrico) que tiene la capacidad de atacar el metal y disolverlo en aquellas zonas en que se ha hecho desaparecer el barniz.
La profundidad de las líneas depende del tiempo de exposición al ácido y de la concentración de éste.
Existen dos procedimientos para crear líneas de diferente profundidad: el primero de ellos consiste en realizar el dibujo completo e ir creando reservas, es decir, tapando progresivamente con barniz las zonas o líneas que han sido suficientemente expuestas a la acción del ácido; el segundo consiste en realizar primero las líneas y zonas que se desea que salgan más oscuras en la estampa, sumergiendo la plancha en el ácido en intervalos a medida que se abren nuevas líneas hasta llegar a las más superficales.
Las líneas del aguafuerte carecen de la precisión de las del buril y punta seca, sus perfiles no son tan regulares porque la mordida del ácido no corta el metal sino que lo desgasta irregularmente. Son líneas nerviosas, entrecortadas y de grosor variable.
La dificultad de esta técnica estriba en el cálculo de la capacidad de corrosión del ácido, teniendo en cuenta que la mordida será más activa cuanto más concentrado esté mayor sea su temperatura y menos veces haya sido utilizado.
Dependiendo de su poder de corrosión y de la profundidad que se quiera dar a las líneas, el grabador debe calcular el tiempo de exposición de la plancha al ácido.
Esta operación es sumamente delicada, pues un cálculo incorrecto de tiempos puede provocar un desgaste excesivo del metal y la destrucción de la matriz. Por otra parte, si el barniz protector no ha sido eliminado correctamente del dibujo, el metal no será atacado por el ácido y quedará sin grabar.
Una vez abiertas la totalidad de las tallas se limpia el barniz sobrante con aguarrás quedando la plancha en condiciones de ser estampada.


1 comentarios:
Hola, leí tu comentario en los foros de ya.com
A todos los artistas plásticos
Muy bueno tu taller de Barcelona. Estuve hace unos años por allá buscando talleres de grabado y también pase por cuba y me impresiono mucho la universidad de bellas artes! También hago grabado pero en argentina. Te paso mi pagina:
http://perso.wanadoo.es/dosysiete
por lo que veo tenes una insoladota, trabajas con fotopolimeros???????
Saludos. Eugenia.
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